Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

19 de septiembre de 2015

Aqui no, ahora no. De Erri de Luca

Uno de los últimos libros que he leído y que me ha sorprendido gratamente: un autor que no conocía y del que pienso buscar más cosas. Éste es su primer libro, escrito en 1989, cuando el autor tenía 39 años.




Una fotografía de la madre evoca los recuerdos de niñez del protagonista......



He querido destacar un par de párrafos que me gustaron.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Vivimos con personas queridas sin saberlo, maltratadas sin darnos cuenta: un día cualquiera desaparecen y ya no hablamos mas de ellas. Nos han dejado un olor a lejía en la mano que nos estrecharon, una caricia ruda y torpe, nos han lavado los suelos cantando por una alegría que no sentimos nunca. Fue su vida irreductible la que desconocimos mientras estuvo con nosotros y la que ahora conocemos sólo porque la perdimos. Te hablo, mamá, porque también va a ser asi entre nosotros.

---------------------------------------------------------------------------------

Quería saber por qué, cuando los sucesos tardan, uno queda a la espera. Pensaba en tu caída en un enojo, en una tensión que transformaba de repente toda una porción de tiempo en una fijeza, un endurecimiento de nervios, una espera.

Así que pregunté a través de la puerta entornada del baño:
- ¿ Por qué existe la espera ?
- ¿ Que espera ?
Hice una pausa. Continuó con tono más amable: ¿ La espera de qué ?
- Si mamá no viene, tú la esperas.
- Claro.
- Si se va la luz, ¿ esperamos que vuelva ?
- No te entiendo bien, pero da igual. Si, esperamos que vuelva.
- Por todo lo que se retrasa y hay que esperar, ¿ quedamos siempre a la espera ?
En ese momento mi dicción se hizo más embarullada.
- Papá, si yo no quiero quedarme a la espera y quiero quedarme sin espera ¿ puedo ?
Entonces dejó de afeitarse, abrió de par en par la puerta y, como si hubiese entendido algo, no se qué,
no dijo nada más que lo siguiente: << Si llegas a lograr quedarte sin espera, verás cosas que los otros no ven >>. Y añadió a renglón seguido: << Aquello que te importa, aquello que te vaya a pasar, no llegará con una espera >>. 

---------------------------------------------------------------------------------









25 de diciembre de 2013

Publio Cornelio Escipion "Africanus"

Esta novela histórica sobre la vida de Publio Cornelio Escipión es tan sublime que no te quedas con ganas de absolutamente nada. En paralelo Posteguillo nos contará las aventuras de otro genio de la antigüedad, Aníbal Barca, así como las de Tito Maccio Plauto y una cantidad ingente de personajes.

Dos genios estrategas de la antigüedad con unos paralelismos asombrosos, tan brillantes en el campo de batalla como desgraciados en la política, donde las envidias, el orgullo y el rencor les persiguieron hasta el final.

Escipión puede considerarse como el inicio de la esencia cultural española, él conquistó Hispania para los romanos, y aunque hubo turbulencias durante muchos años, supone el comienzo de uno de los pilares que han hecho de este país lo que es junto al cristianismo.

Además veremos que Aníbal Barca también conquistó nuestro territorio. Todo esto, visto con distancia, me crea un orgullo especial, ver como estos dos genios pisaron y vencieron en nuestra tierra.

Esta trilogía sobre Publio Cornelio Escipión nos cuenta la vida, ascenso, éxito y caída de este imprescindible personaje, pero también el mismo recorrido que llevó Anibal Barca en paralelo. Posteguillo nos narrará además las principales batallas que acontecieron en vida de estos genios, incluso incluirá planos explicativos en estas soberbias ediciones que nos ha entregado, y las intrigas políticas, debates en el senado y descripción de la cultura, costumbres, fiestas y todo lo que os podáis imaginar, en la vida romana de la época con una narración ágil y brillante que sumerge al lector de tal forma que le parecerá que forma parte de aquel mundo y aquella época. Cuando acabes el primer libro querrás más.

La trilogía se compone de “Africanus, el hijo del cónsul”, “Las legiones malditas” y “La traición de Roma”, y cada una de ellas deja momentos absolutamente inolvidables.
En el primero de los libros veremos el nacer, crecer y madurar de Africanus, así como el de Aníbal; la mítica batalla de Cannae, una de las más brillantes demostraciones estratégicas de la historia militar, que protagonizó Aníbal contra unas tropas romanas infinitamente superiores en número; el asedio a Sagunto por parte de los cartagineses; la batalla de Tesino donde Aníbal nos iba demostrando su increíble talento; así como la de Trasimeno; la conquista en menos de una semana de la capital cartaginesa en Hispania, Cartago Nova; la vida de Plauto en Roma, sus primeros pasos como autor teatral; la extraordinariamente emotiva muerte de Cneo Conerlio Escipión, uno de los mejores ejemplos de la mencionada maestría para la sensibilidad épica de Santiago Posteguillo

Personajes como Quinto Fabio Máximo, el máximo enemigo de los escipiones; Asdrúbal BarcaPublio Cornelio padre; Lucio Cornelio Escipión, el hermano de nuestro protagonista; Cayo Lelio, el fiel amigo de Publio; Emilio PauloEmilia Tercia, la mujer de Publio; Marco Porcio Catón, el otro gran enemigo de los escipiones y alumno de Fabio Máximo… son algunos de los muchos personajes que pueblan esta magna obra.




Es evidente que Posteguillo tiene un cariño especial por el personaje de Aníbal, al que admira, y transmite de forma magistral esa admiración, compartida, sin ningún lugar a dudas. Ahí tenemos escenas tan increíbles como sus batallas, su paso por los Alpes y la escena de la roca que impide el paso a su ejército, muy simbólica, sus discursos ante el senado… todos los logros de Aníbal son momentos destacadísimos en la trilogía y provocan un entusiasmo indescriptible, apasionante. Un hombre que venció a los romanos una y otra vez, que invadió y conquistó cuanto se le puso a su paso hasta llegar a las mismas puertas de Roma, de la ciudad eterna, y que si no llega a ser por los tejemanejes políticos que lo maltrataron y ningunearon (como le ocurrió a Escipión), es muy probable que incluso la hubiera sometido. Se le comparará con Alejandro Magno. Un genio en acción.

Los grandes "villanos" de la función como Quinto Fabio Máximo o Marco Porcio Catón son personajes realmente memorables. Posteguillo huye del maniqueísmo completamente y aunque toma evidente partido, como es lógico, su retrato de estos personajes muestra todas sus cualidades, su inteligencia, su defensa de Roma, sus éxitos y virtudes, además de sus enormes mezquindades. De igual forma nos mostrará los errores y defectos del propio Publio Cornelio Escipión, su exceso de orgullo y ego…

Si apasionantes son las narraciones de las batallas igualmente lo son las de las tradiciones y rituales romanos que bañan la historia, el retrato de un mundo extinguido pero aún reconocible. 


En “Las legiones malditas” se nos contará como Escipión recuperará a las legiones que fueron denigradas y abandonas a su suerte en el exilio por su derrota en Cannae, y cómo las usó para la legendaria batalla de Zama, la única que enfrentó de manera directa a Escipión, que pasaría a ser el africano tras esta batalla, y a Aníbal. Aquí comienza la gloria de nuestro protagonista, que tras la recuperación de Hispania y vencer al terror de Roma, el general cartaginés que provocaba pánico entre los romanos con la sola mención de su nombre, el general que hizo sentirse vulnerable e incluso verse ya conquistada a la prepotente y todopoderosa Roma, se convertiría en casi un icono. También se nos narrarán las batallas de Baecula, Ilipa y las campañas en África de Publio Cornelio Escipión. Los tejemanejes en el senado romano, la desesperación de Fabio Máximo y Catón ante los éxitos de su enemigo, el éxito de Plauto… Todo esto hace de la segunda parte de la trilogía otra joya absoluta. Uno no sabría cual escoger y cada uno tendrá su parte favorita
En "La traición de Roma” se relata el momento de mayor esplendor y la caída de nuestro héroe, magníficamente relatado sin obviar los errores y los defectos del gran Escipión. En este último capítulo de la trilogía Posteguillo nos vuelve a regalar momentos absolutamente deslumbrantes, emotivos y épicos, desde las batallas de Panion, Emporiae o Magnesia a momentos mucho más íntimos como la última obra que presenció Publio de Plauto, enfermo, y que además supone un bellísimo homenaje a la esposa del protagonista, Emilia Tercia; el precioso e increíble, uno de los más emotivos, capítulo con la muerte de Imilce, la mujer de Aníbal, llamado “Un fugitivo en Creta”, que tiene un final memorable; la muerte de Maharbal, la mano derecha de Aníbal, su jefe de caballería, otro personaje al que acabamos teniendo un cariño inmenso, o aquellas visiones que ve un agonizante Publio que nos recuerdan a los fantasmas y visiones de personajes tan indispensables de la literatura como HamletQuijote

Para culturizarte, para disfrutar, para entretenerte… La trilogía de Santiago Posteguillo sobre Publio Cornelio Escipión… y también sobre Aníbal, es de obligada lectura. Imprescindible y arrebatadamente recomendada.
La fuente de información ha sido el fantástico blog Cinemelodic aquí debajo su enlace.

21 de septiembre de 2013

Eduardo Galeano " El nacedor"

¿ Porque será que el Che tiene esa peligrosa costumbre de seguir naciendo?
 Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace. El es el más nacedor de todos.
¿ No será porque el Che decía lo que pensaba y hacía lo que decía?
¿ No sera que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran y  cuando se encuentran no se saludan porque no se reconocen?

21 de junio de 2013

Nuestra juventud no muere. Miguel Hernández en Viento del Pueblo

Caídos sí, no muertos, ya postrados titanes,
están los hombres de resuelto pecho
sobre las más gloriosas sepulturas:
las eras de las hierbas y los panes,
el frondoso barbecho,
las trincheras oscuras.


Siempre serán famosas
estas sangres cubiertas de abriles y mayos,
que hacen vibrar las dilatadas fosas
con su vigor que se decide en rayos.


Han muerto como mueren los leones:
peleando y rugiendo,
espumosa la boca de canciones,
de ímpetu las cabezas y las venas de estruendo.


Héroes a borbotones,
no han conocido el rostro a la derrota,
y victoriosamente sonriendo
se han desplomado en la besana umbría,
sobre el cimiento errante de la bota
y el firmamento de la gallardía.


Una gota de pura valentía
vale más que un océano cobarde.


Bajo el gran resplandor de un mediodía
sin mañana y sin tarde,
unos caballos que parecen claros,
aunque son tenebrosos y funestos,
se llevan a estos hombres vestidos de disparos
a sus inacabables y entretejidos puestos.


No hay nada negro en estas muertes claras.
Pasiones y tambores detengan los sollozos.
Mirad, madres y novias, sus transparentes caras:
la juventud verdea siempre en sus bozos.

15 de febrero de 2012

El libro de los abrazos (7)

El Mundo
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que habia contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- el mundo es eso - reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Eduardo Galeano


13 de enero de 2012

El libro de los abrazos (6)

DICEN LAS PAREDES
En Buenos Aires en el puente de La Boca:
Todos prometen y nadie cumple. Vote por nadie.
En Bogotá, a la vuelta de la Universidad Nacional:
Dios vive.
Y debajo, con otra letra:
De puro milagro.
Y también en Bogotá:
Proletarios de todos los países, uníos.
Y debajo, con otra letra:
( Último aviso. )
En pleno centro de Medellin:
La letra con sangre entra.
Y abajo, firmando:
Sicario  Alfabetizador.
En la ciudad uruguaya de Melo:
Ayude a la policia: torturese.
En la Facultad de Ciencias Económicas, en Montevideo:
La droga produce amnesia y otras cosas que no recuerdo.
Eduardo Galeano



16 de diciembre de 2011

El libro de los abrazos (5)

LA VIDA PROFESIONAL
Los banqueros de la gran banquería del mundo, que practican el terrorismo del dinero, pueden más que los reyes y los mariscales y más que el propio Papa de Roma. Ellos jamás se ensucian las manos. No matan a nadie: se limitan a aplaudir el espectaculo.
Sus funcionarios, los tecnócratas internacionales, mandan en nuestros paises: ellos no son presidentes, ni ministros, ni han sido votados en ninguna elección, pero deciden el nivel de los salarios y del gasto público, las inversiones y las desinversiones, los precios, los impuestos, los intereses, los subsidios, la hora de salida del sol y la frecuencia de las lluvias.
No se ocupan, en cambio, de las carceles, ni de las camaras de tormento, ni de los campos de concentración, ni de los centros de exterminio, aunque en esos lugares ocurren las inevitables consecuencias de sus actos.
Los tecnócratas reivindican el privilegio de la irresponsabilidad:
-Somos neutrales- dicen.
Eduardo Galeano

3 de noviembre de 2011

Sunset Park

Los seres humanos son tangibles. Están dotados de cuerpo, y como el cuerpo siente el dolor y padece la enfermedad y experimenta la muerte, la vida humana no ha cambiado ni un ápice desde el comienzo de la humanidad. Sí, el descubrimiento del fuego dio calor al hombre y acabo con la dieta de carne cruda; la construcción de puentes le permitió cruzar ríos y corrientes sin mojarse los dedos de los pies; la invención del aeroplano hizo posible que saltara óceanos y continentes mientras creaba fenómenos nuevos como el desfase horario y la proyección de peliculas durante el vuelo: pero aunque haya cambiado el mundo circundante, el hombre mismo no ha cambiado. Los hechos de la vida son constantes. Vivimos y después morimos. Nacemos del cuerpo de una mujer y si logramos sobrevivir a nuestro nacimiento nuestra madre debe alimentarnos y cuidarnos para garantizar que sigamos viviendo, y todo lo que ocurre entre el momento del nacimiento y la muerte, toda emoción que nos embargue, todo arrebato de ira, toda oleada de deseo, todo acceso de llanto, todo ataque de risa, todo lo que sintamos a lo largo de nuestra vida también habrán de haberlo sentido todos los que vinieron antes de nosotros, ya seamos cavernícolas o astronautas, ya habitemos en el desierto de Gobi o en el Círculo Polar Ártico.

Paul Auster


14 de octubre de 2011

El libro de los abrazos (4)

EL CRIMEN PERFECTO
En Londres, es asi: los radiadores devuelven calor a cambio de las monedas que reciben. Y en pleno invierno estaban unos exiliados latinoamericanos tiritando de frio, sin una sola moneda para poner a funcionar la calefacción de su apartamento.
Tenian los ojos clavados en el radiador, sin parpadear. Parecian devotos ante el tótem, en actitud de adoración; pero eran unos pobres náufragos meditando la manera de acabar con el Imperio Britanico. Si ponian monedas de lata o cartón, el radiador funcionaria, pero el recaudador encontraría, luego, las pruebas de la infamia.
¿ Que hacer ? se preguntaban los exiliados. El frío los hacía temblar como malaria. Y en eso, uno de ellos lanzó un grito salvaje, que sacudió los cimientos de la civilización occidental. Y asi nació la moneda de hielo, inventada por un pobre hombre helado.
De inmediato, pusieron manos a la obra. Hicieron moldes de cera, que reproducian las monedas britanicas a la perfección; después llenaron de agua los moldes y los metieron en el congelador.
Las monedas de hielo no dejaban huellas, porque las evaporaba el calor.
Y asi, aquel apartamento de Londres se convirtió en una playa del mar Caribe.
Eduardo Galeano

11 de junio de 2011

El libro de los abrazos (3)

LA DESMEMORIA
El miedo seca la boca, moja las manos y mutila. El miedo de saber nos condena a la ignorancia; el miedo de hacer nos reduce a la impotencia. La dictadura militar, miedo de escuchar, miedo de decir, nos convirtió en sordomudos. Ahora la democracia, que tiene miedo de recordar, nos enferma de amnesia; pero no se necesita ser Sigmund Freud para saber que no hay alfombra que pueda ocultar la basura de la memoria.
Eduardo Galeano


6 de mayo de 2011

El libro de los abrazos (2)

LA BUROCRACIA
Sixto Martinez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla.
En medio del patio de ese cuartel, habia un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía porque se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si asi se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería.


 Y asi siguió siendo hasta que alguien, no sé que general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recien pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano

4 de abril de 2011

El libro de los abrazos (1)

LOS NADIES
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesania.
Que no practican cultura, sino folclore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Eduardo Galeano

21 de febrero de 2011

El Tirano.

Conversación entre Dionisio de Siracusa (el tirano) y su amigo y confidente Filisto.

-Y sin embargo, el juez del que hablas existe....
-Ah, ¿si? ¿Y quien es?
-La Historia. La Historia es el juez. Ella recuerda quién ha hecho el bien a los seres humanos y condena a quien los ha oprimido, a quien los ha hecho sufrir sin motivo.
-Ah, la Historia.....-respondió Dionisio-. Comprendo. Por consiguiente, según tú, ¿ uno debería comportarse pensando en lo que la Historia dirá de él cuando no sea más que cenizas y ya no le importe nada de nada? Y la Historia, además,  ¿quién la escribe? Gente que no vale sin duda más que yo....Yo hago la Historia, amigo mio. ¿ Has comprendido ? Yo sé de cierto que puedo doblegar los acontecimientos a mi voluntad, aunque todo parezca indicar lo contrario. Recuerda, de todas maneras, que no has visto todavía nada....nada, ¿comprendes? Lo más importante está aún por llegar.
- Te haces ilusiones: la Historia es la peripecia misma de la humanidad pasada por el tamiz de la inteligencia de personas que poseen el don de comprender. Y la Historia va por donde quiere. Es como un rio enorme que ya corre con fuerza incontenible, arrollando todo a su paso, ya avanza lentamente trazando lentos meandros y parece dejarse domar y guiar hasta por hombres mediocres. La Historia es un misterio, una mezcolanza de pasiones, horrores, esperanzas, entusiasmos, mezquindades, es suerte y casualidad, asi como es también el producto de voluntades concretas y testarudas como la tuya, por supuesto. La Historia es el deseo de superar nuestra miseria de hombres, es el único monumento que nos sobrevivirá. También cuando nuestros templos y nuestras murallas se hayan venido abajo hechos ruinas, cuando nuestros dioses y nuestros héroes sean nada más que fantasmas, imagenes desvaidas del tiempo, estatuas mutiladas y corroidas, la Historia recordará lo que hemos hecho y el recuerdo que sobrevivirá de nosotros es la única inmortalidad que nos ha sido dada.
Valerio Massimo Manfredi

21 de mayo de 2010

El Paciente Ingles

Amor mio, te sigo esperando, cuanto dura un día en la oscuridad? Una semana?. El fuego se ha apagado, empiezo a sentir un frio espantoso, debería arastrarme al exterior pero entonces me abrasaria el sol, temo malgastar la luz mirando las pinturas y escribiendo estas palabras, morimos, morimos, morimos ricos en amantes y tribus y sabores que degustamos en cuerpos en los que nos sumergimos como si nadaramos en un rio, miedos en los que nos escondimos, como esta triste gruta, quiero todas esas marcas en mi cuerpo, nosotros somos los paises autenticos, no las fronteras trazadas en los mapas con los nombres de hombres poderosos, se que vendrás y me llevarás al palacio de los vientos, solo eso he deseado, recorrer un lugar como ese contigo, con nuestros amigos, una tierra sin mapas...............la lampara se ha apagado y estoy escribiendo a oscuras.


24 de abril de 2010

El Ejercito Perdido

Proseguimos el viaje del otro lado del río tomando hacia mediodía. El paisaje era llano y uniforme pero, cuando el sol se ponía en el horizonte volvíendose una enorme esfera roja, aquel territorio desértico, árido y abandonado se trasformaba. La estepa, que de día, con el sol cayendo a plomo, parecía un páramo calcinado y cegador, se transfiguraba. Las más pequeñas piedras o los cristales de sal se convertían en superficies de reflejos preciosos y cambiantes. Muchas hierbas invisibles de día adquirían forma, los tallos, movidos por el viento del atardecer, vibraban como cuerdas de cítara, y sus sombras se alargaban desmesuradamente a medida que el sol descendía hasta desaparecer en un instante cuando se ponía en el horizonte.

Valerio Massimo Manfredi


15 de mayo de 2009

Los amigos


No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.


No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro, pero cuando me necesites estaré junto a ti. No puedo evitar que tropieces, solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.


Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos, pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte, si me lo pides.


No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.


No puedo decirte quién eres, ni quien deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.


En estos días oré por ti... En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.


Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos.


Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme.


Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú.


No estabas arriba, ni abajo ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.


Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo.


Entonces entendí que realmente somos amigos. Hice lo que todo amigo habría hecho.

J.L.Borges




15 de febrero de 2009

Imagina

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero,entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria -barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra-




 Estos chopos del rio, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.



¡ Alamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;


álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais mi corazon os lleva.


A. Machado

1 de diciembre de 2008

K2

Pues como la cosa viene tranquila en cuanto a excursiones se refiere con la que está cayendo de frio por todo el pais y mientras preparamos un reportaje sobre el lago Titicaca que visitamos este verano, os voy a recomendar un libro que leí hace algún tiempo y me gusto mucho, sobre las grandes cimas (en especial el K2) y sobre sus míticos escaladores/as, los que pudieron contarlo y los que no.



Se sabe que a partir de los ocho mil metros de altitud el cuerpo humano empieza a morir acelerada e inexorablemente. En el K2 ocurre mucho mas abajo, a partir de los siete mil. De ello es consciente quien se decide a la ascensión, quien se reta con su cima, como en esta novela de Garcia Sanchez le ocurre al protagonista, a quien sólo otra pasión puede salvarle de la obsesión por el vacío, de esa certidumbre de que "cuando haces el K2 ya no hay nada más allá" : el amor.


9 de mayo de 2008

Meditación



Potser el secret és que no hi ha secret
i aquest camí l´hem fet tantes vegades
que ja ningú no se´n sorprén; potser
caldria que trenquéssim la rutina
fent algun gest desmesurat, alguna
sublimitat que capgirés la história.
Potser, també, del poc que tenim ara
no sabem fer-ne l`ús que cal; qui sap.

Martí i Pol