21 de febrero de 2011

El Tirano.

Conversación entre Dionisio de Siracusa (el tirano) y su amigo y confidente Filisto.

-Y sin embargo, el juez del que hablas existe....
-Ah, ¿si? ¿Y quien es?
-La Historia. La Historia es el juez. Ella recuerda quién ha hecho el bien a los seres humanos y condena a quien los ha oprimido, a quien los ha hecho sufrir sin motivo.
-Ah, la Historia.....-respondió Dionisio-. Comprendo. Por consiguiente, según tú, ¿ uno debería comportarse pensando en lo que la Historia dirá de él cuando no sea más que cenizas y ya no le importe nada de nada? Y la Historia, además,  ¿quién la escribe? Gente que no vale sin duda más que yo....Yo hago la Historia, amigo mio. ¿ Has comprendido ? Yo sé de cierto que puedo doblegar los acontecimientos a mi voluntad, aunque todo parezca indicar lo contrario. Recuerda, de todas maneras, que no has visto todavía nada....nada, ¿comprendes? Lo más importante está aún por llegar.
- Te haces ilusiones: la Historia es la peripecia misma de la humanidad pasada por el tamiz de la inteligencia de personas que poseen el don de comprender. Y la Historia va por donde quiere. Es como un rio enorme que ya corre con fuerza incontenible, arrollando todo a su paso, ya avanza lentamente trazando lentos meandros y parece dejarse domar y guiar hasta por hombres mediocres. La Historia es un misterio, una mezcolanza de pasiones, horrores, esperanzas, entusiasmos, mezquindades, es suerte y casualidad, asi como es también el producto de voluntades concretas y testarudas como la tuya, por supuesto. La Historia es el deseo de superar nuestra miseria de hombres, es el único monumento que nos sobrevivirá. También cuando nuestros templos y nuestras murallas se hayan venido abajo hechos ruinas, cuando nuestros dioses y nuestros héroes sean nada más que fantasmas, imagenes desvaidas del tiempo, estatuas mutiladas y corroidas, la Historia recordará lo que hemos hecho y el recuerdo que sobrevivirá de nosotros es la única inmortalidad que nos ha sido dada.
Valerio Massimo Manfredi